17 sept. 2012

Espina García, Antonio


ANTONIO ESPINA GARCÍA

Nacido en Madrid el 29 de octubre de 1894, su figura es la de un escritor que vivió intensamente y dejó un gran testimonio de ello, tuvo una personalidad literaria de gran amplitud, publico poemas, relatos, biografías, ensayos y artículos sobre arte, literatura, teatro, estética, política y acontecimientos de actualidad. Se considera que perteneció a los escritores del 27 al lado de escritores como Federico García Lorca. Melchor Fernández Almagro fue quien al incluirlo en la “Nómina incompleta de la joven literatura” publicada en el primer número de la revista Verso y Prosa lo incluye en este grupo.

Creció en una familia liberal de clase media alta, en su mayoría  de artistas e intelectuales, se matriculó en la facultad de medicina, aunque más tarde abandonó la carrera para dedicarse a la literatura y al periodismo.

En 1918 publicó su primer libro de poemas Umbrales, entrando con esta publicación al mundo literario con nuevos horizontes estéticos de vanguardia, este libro es acogido por los ultraístas debido a su anhelo de ruptura y modernidad.

En 1920 publica Divagaciones del desdén en la editorial Pueyo, entre 1919 y 1920 elabora en España “Semanario de la vida nacional” con escritos que más tarde incluiría en Signarie su segundo libro de poemas, sus colaboraciones continuaron hasta febrero de 1924 con artículos y poemas sobre temas literarios, comentarios sobre arte y reseñas de libros.

Aunque mantuvo una estrecha relación con el altruismo al mismo tiempo publica sus poemas y prosas poéticas en numerosas revistas literarias vinculadas a la vanguardia como: Cervantes, Grecia, Tableros, Índice, Horizonte, Alfar, Verso y Prosa, Medio día, Papel de Aleluyas, Litoral y Meseta; Así como en revistas culturales, entre ellas, La Pluma.

En 1921 escribe en la prensa diaria en Vida Nueva en donde hizo crónicas de la vida cultural y críticas de arte.

De 1922 a 1923 fue redactor del Heraldo de Madrid en donde su primer artículo fue “Arribistas y Escépticos”, en dicha publicación colaboró principalmente en la sección de crítica teatral; también publicó en el Heraldo algunos artículos sobre el panorama artístico.

En esta misma época entablo relación con maestros de la nueva literatura: Ramón Gómez de la Serna, Juan Ramón Jiménez y José Ortega y Gasset.

En 1921 Juan Ramón Jiménez lo invita a colaborar en la revista Índice en cuyo segundo número publicó una serie de poemas. También le ofreció la editorial “Biblioteca de Índice”. En ella apareció, en 1923, como primer volumen de una colección, el libro de poemas Signario.

De 1923 a 1935 escribe en la Revista de Occidente dirigida por Ortega y Gasset. La mayor parte de sus colaboraciones para esta revista fueron notas críticas sobre libros, pero también publicó fragmentos de obras que posteriormente aparecieron en volumen y textos ensayísticos sobre temas tan diversos como teatro, cine, historia, arquitectura y literatura. A partir de estos momentos será considerado en el mundo de la cultura como uno de los incondicionales integrantes de los círculos orteguianos; sin embargo, a pesar de la admiración hacia ortega, procuró salvaguardar su independencia intelectual.

En una colección vinculada a esta revista, “Nova Novorum”, creada para la difusión de obras vanguardistas de jóvenes autores, publicó dos libros de carácter narrativo: Pájaro Pinto en 1927 y Luna de Copas en 1929. Pájaro Pinto denuncia a una sociedad frívola y vacía, la que siguió a la primera Guerra Mundial.

Espina hace uso en los diversos textos de recursos estilísticos siempre encaminados a un alejamiento de las técnicas realistas, se define como un autor comprometido en todo momento con su entorno. Fue autor de numerosos libros de ensayo y biografías.

Criticó activamente la dictadura de Primo de Rivera. A su caída, colaboró con el grupo republicano de Manuel Azaña, afiliándose más adelante al partido Izquierda Republicana. Gobernador civil de Baleares al inicio de la Guerra Civil fue encarcelado. Condenado a muerte, fue excarcelado en 1944, logrando salir clandestinamente de España en 1946. Colaboró con el gobierno republicano en el exilio y el semanario La Nouvelle Espagne. Logró llegar a México con su familia en 1948, donde se dedicó a la crítica literaria en la revista Tiempo. Fue miembro de la primera junta directiva del Ateneo Español de México, fundado en 1949. En 1953 regresó a España, siendo todavía procesado por el Tribunal de Orden Público en 1968 por su sus colaboraciones en la prensa internacional. Fue colaborador de la editorial Aguilar y de Revista de Occidente, encontrándose en tertulias con los también retornados del exilio, Francisco Ayala y José Bergamín. Muere en Madrid el 12 de febrero de 1972.

 

Fuentes:

ESPINA, Antonio, Ensayos sobre literatura, Valencia, Pre-textos, 1994.

AA.VV., El exilio español en México 1939-1982, México, FCE-Salvat, 1982.

 MÁS FERRER, Jaime, Antonio Espina: del Modernismo a la Vanguardia, Alicante, Ed. Instituto Alicantino de Cultura "Juan Gil-Albert" / Diputación Provincial de Alicante, 2001.

www.wikipedia.org

AN/AM

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