17 sept. 2012

Fuyola Miret, Encarnación


ENCARNACIÓN FUYOLA MIRET

 

Nació en Huesca el 3 de septiembre de 1907 en el domicilio que su familia tenía en la calle de Vega Armijo. Su padre, Lorenzo Fuyola Paraíso, vinculado con el mundo de la enseñanza, era auxiliar de Ciencias en la Normal de Maestros de la ciudad y, desde 1923, estaría al frente, como propietario, de una Escuela privada que ubicó en la calle de Santa Paciencia. Aquel ambiente propicio para la educación hizo que Encarnación, por sus logros académicos, fuera una de las pocas mujeres que, entre 1925 y 1929, tuvo la oportunidad de estudiar en la Facultad de Ciencias de la Universidad Central de Madrid. Al concluir esta etapa, se desplazó hasta Barcelona, donde cursó también la carrera de Magisterio. En esa ciudad estaba cuando, en 1930, tomó la decisión de sumarse al Partido Comunista. 

En el año 1933, una vez concluida su formación académica, obtuvo las dos oposiciones a las que había decidido concurrir. Desde entonces, compaginaría su cargo de funcionaria en el Cuerpo Auxiliar de Correos (así, en el año 1936, pocos meses antes de que estallara la guerra, trabajaba en la Administración principal de Madrid) con su labor como maestra. De esos años data también su vinculación con la FETE. Su compromiso con el ideario comunista, así como las capacidades políticas de las que hacía gala, hicieron que sus compañeros aragoneses la eligieran como candidata de Huesca y Zaragoza para las elecciones de diputados a Cortes de noviembre de 1933. No obtuvo buenos resultados –como, por otra parte, era de esperar, dado el escaso predicamento que el comunismo tenía por aquel entonces en Aragón–, pero la experiencia permitió que su nombre fuera bien conocido entre los comunistas de la región. Cultural y políticamente inquieta, creó por aquellos años en compañía de Lucía Barón e Irene Falcón la publicación ¡Compañera!: el órgano de las mujeres trabajadoras de la ciudad y del campo. Desde 1933 formó también parte del Comité Nacional de Mujeres contra la Guerra y el Fascismo; y, de hecho, fue una de las delegadas españolas –las otras fueron Dolores Ibárruri, Irene Falcón y Elisa Uriz– que viajó en mayo de 1934 a París para participar en el primer Congreso Mundial que celebró esta organización. Después de que tras los sucesos de octubre de aquel año se considerara ilegal esta agrupación de mujeres, Encarnación Fuyola, en compañía de correligionarias como Dolores Ibárruri, puso en marcha la Organización Pro Infancia Obrera, de la que, a la postre, surgiría la futura Agrupación de Mujeres Antifascistas. En la fundación de esta última Encarnación participaría activamente, ocupando, además, su secretaría general. Igualmente, sería dirigente por aquellos años de Socorro Rojo. Esta labor propagandística y reivindicativa llevaría a que, en distintos momentos del periodo radical-cedista, Encarnación fuera detenida y encarcelada por las autoridades.

Con el estallido de la Guerra Civil, Encarnación mantuvo intacta su actividad política y propagandística. Así, en agosto fue designada vocal en la Junta provincial de Protección de Menores de Madrid, y, en 1937, publicó su obra Mujeres antifascistas, su trabajo y su organización.  También continuó su labor al frente de Socorro Rojo Internacional, e, incluso, al término de la contienda, participó personalmente, corriendo graves riesgos, en la liberación de varios comunistas que habían sido aprisionados en campos de concentración de Alicante. Todo ello, junto al hecho de que, sucedido el golpe de Estado, participara en el Frente de Madrid y alcanzara el grado de Comandante, hizo que cuando en 1942 las autoridades franquistas le enjuiciaran, afirmaran estas que por: “su peligrosidad, su significación y su importancia en el Partido Comunista (…) sobrepasa a la Pasionaria”. Precisamente, en el mes de octubre de ese mismo año su primer marido, Luis Sendín, sería fusilado en Madrid.

Encarnación llegó a Francia en el año 1939, y tras pasar una breve temporada trabajando en tierras galas, consiguió desplazarse hasta el puerto de Veracruz. Allí estuvo durante algún tiempo hasta que, finalmente, logró trasladarse hasta México D.F., donde estableció definitivamente su hogar y rehizo su vida en compañía de una nueva pareja (allí nacería también su hijo). Se ganó la vida trabajando como correctora de estilo y realizando traducciones de textos franceses. Igualmente, mantuvo intactos sus vínculos e intereses políticos, prestando su pluma en publicaciones comunistas como Mundo Obrero o España. Pero, ante todo, destacó por su actividad en la organización Unión de Mujeres Españolas, donde, entre los años 1948 y 1950 –como mínimo–, ocupó la secretaría y la presidencia. Fallecería en México D.F. el 8 de diciembre de 1982.

 

Fuentes:

Archivo Histórico Nacional Universidades.

Registro Civil de Huesca.

Gaceta de Madrid, 9-IX-1923, 3-XII-1930, 25-III-1936, 14-VIII-1936, 8-X-1937.

La Vanguardia, 15-VIII-1936.

BORDES MUÑOZ, Juan Carlos: “La depuración franquista de las funcionarias de Correos (1936-1975)”, Historia y comunicación Social, nº 6 (2001), pp. 239-264.

DOMÍNGUEZ PRATS, Pilar: “La actividad política de las mujeres republicanas en México”, Revista Arbor, Ciencia Pensamiento y cultura, nº 735 (2009), pp. 75-85.

IBÁRRURI, Dolores: El único camino. Memorias de Pasionaria. México: Era, 1963.

ILLION, Régine: Legislación republicana y mujeres en Aragón: el voto femenino en Huesca, el divorcio y la enseñanza en Aragón, Zaragoza: Gobierno de Aragón, Departamento de Educación, Cultura y Deporte, 2008.

ES

2 comentarios:

  1. Sres:
    Gracias por la breve biografía de mi madre, ella ha sido olvidada en la historia de España.

    Un abrazo
    Rafael Chávez Fuyola

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  2. Sres:
    Gracias por la breve biografía de mi madre, ella ha sido olvidada en la historia de España.

    Un abrazo
    Rafael Chávez Fuyola

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