30 sept. 2012

Palerm Vich, Ángel

ÁNGEL PALERM VICH

Nacido en Ibiza en 1917. Antropólogo. Nació en una familia de comerciantes, siendo el tercero de cuatro hermanos. Cursó la enseñanza secundaria en Ibiza, en un contexto de agitación estudiantil promovido por la sección de la Federación Universitaria Española (FUE) en la isla, de cuya dirección formaba parte un hermano de Ángel Palerm, Juan Antonio. En 1932 la FUE local pasó a denominarse Asociación Profesional de Estudiantes Ibicencos (APEI) que, un año después, convocó una huelga general en la enseñanza. Sus dirigentes se escindieron en tres corrientes: algunos, como Juan Antonio Palerm, se acercaron al Partido Comunista a través de la activista mallorquina Aurora Picornell; otros derivaron havia posiciones anarcosindicalistas.
 Ángel Palerm ingresó en la CNT en 1933 e impulsó en 1935 la organización de las Juventudes Libertarias y de la FAI ibicencas, donde participó en el grupo “Los Indeseables”. Debido a sus actividades, en octubre de 1935 fue detenido, encarcelado en Ibiza y procesado posteriormente en Mallorca, quedando en libertad pocos días antes de las elecciones de febrero de 1936.En mayo participó en el II Congreso extraordianrio de la CNY en Zaragoza, como delegado del Sindicato de Trabajadores de Ibiza y del de Oficios Varios de Formentera, siendo uno de los ponentes del debate sobre la política de Alianzas. Palerm tenía previsto comenzar a cursar en Barcelona la licenciatura en Historia, pero la carrera quedaría aplazada por el estallido de la guerra civil. 
Durante los primeros y confusos momentos de la sublevación en Ibiza, fue detenido junto a otros dirigentes de la izquierda insular. Una expedición de fuerzas leales a la República recuperó Ibiza y Formentera para el gobierno el 8 de agosto. Se formó el Comité de Milicias Antifascistas, del que formó parte Ángel Palerm en representación de la CNT-FAI-FIJL. Marchó a Menorca para participar en el intento de desembarco en Mallorca, fracasado por la contraofensiva rebelde apoyada por las unidades fascistas italianas. Después, combatió en Andalucía, Aragón y Cataluña. Terminados los hechos de mayo de Barcelona en 1937, Palerm abandonó la CNT y, tras un breve intervalo sin militancia, ingresó en el PSUC. Según sus palabras, “si se había perdido la revolución, había que ganar la guerra”. Ascendió a comandante de división, participó en la batalla del Ebro y en la defensa de Cataluña, siendo herido tres veces.
Perdida la guerra, se refugió en Francia y en julio de 1939 partió de Burdeos con destino a México. Fue entonces cuando comenzó una actividad política de cierta intensidad en el PCE, si bien sería de corta duración en el tiempo. Fue encargado de organizar a los militantes de la JSU en México y de publicar un órgano propio, Juventud de España, por lo que pasó a formar parte de la Comisión Ejecutiva de la JSU en México. Durante este periodo hubo un intento por parte del aparato comunista de reclutar a Ángel Palerm para “tareas especiales” (eufemismo que encubría el trabajo ilegal). Su hermano Juan Antonio había compartido militancia en el PSUC con Caridad Mercader. El intento se frustró por la interveción del secretario de Organización del PCE, Pedro Fernández Checa, que reclamó a Ángel Palerm para trabajar junto a él en un grupo de trabajo que recibía información de España para evaluar la situación y las posibilidades de trabajo en el interior. En plena vigencia del pacto germano-soviético (agosto de 1939-junio de 1941), fue encargado por Fernando Claudín y Santiago Carrillo de editar, junto con Tomas García, una revista - La lucha de la juventud- que difundiese la oposición de la Internacional Juvenil Comunista a la participación en lo que entonces se calificaba como “guerra imperialista”.
En 1944 comenzó a mantener discrepancias con la línea oficial comunista. La llegada a México de Jesús Hernández Tomás y Enrique Castro Delgado, con sus revelaciones sobre las condiciones materiales de vida en la URSS, las noticias de las purgas y la lucha por el poder dentro del partido tras la muerte de José Díaz motivaron su abandono del partido. Pasó entonces a colaborar brevemente con el grupo Horizontes, liderado por Jesús Hernández, el exministro comunista expulsado del partido por sus controversias con la dirección oficial encabezada por Dolores Ibarruri. Pero casi de inmediato su trayectoria se orientaría hacia la recuperación del ámbito profesional suspendido por la guerra. En 1949 se licenció en Historia, siendo introducido por Pablo Martínez del Río en el estudio de la antropología. Adquirió la ciudadanía mexicana en 1951. Obtuvo la maestría en etnología en 1952, y el doctorado dos años después, en Washintong, mientras trabajaba para la Organización de Estados Americanos (OEA).  A finales de 1952 se estableció en la capital federal de los Estados Unidos trabajando para la Unión Panamericana y asumiendo la responsabilidad de editar la Revista Interamericana de Ciencias Sociales. Entre 1958 y 1961 Palerm ocupó una posición importante como ayudante ejecutivo del secretario general de la OEA. De 1961 a 1965 fue director del Departamento de Asuntos Sociales. Su posición crítica respecto a la intervención norteamericana en la República Dominicana y en la guerra de Vietnam le llevó a abandonar EEUU y retornar a México con su mujer, la también atropóloga Carmen Viqueira, y sus cuatro hijos. Ejerció un tiempo como profesor de la Universidad Mayor de San Marcos de Lima, Perú, y en México como catedrático de la Escuela Nacional de Antropología Histórica (ENAH), en el momento en que se fundó la carrera de Antropología social y el Instituto de Ciencias Sociales de la Universidad Iberoamericana. En 1969, la represión del movimiento estudiantil mexicano y la apertura de expedientes contra varios de sus colegas le llevaron a presentar su dimisión. Sus tesis antropológicas le fueron alejando de la ortodoxia marxista prosoviética: el evolucionismo multilineal, llevado a sus últimas consecuencias, comportaba la posibilidad de supervivencia del capitalismo o su transición hacia otro sistema que no fuera necesariamente el socialismo. Asimismo, su empleo de la tesis del despotismo oriental para explicar el estalinismo provocó respuestas contundentes. En 1973 fue nombrado director del Centro de Investigaciones Históricas Superiores de Instituto de Antropología e Historia. Fue miembro de distintas academias, incluída la de Ciencias de Nueva York en 1970, y pudo regresar brevemente a su país como profesor visitante de la Universidad Complutense de Madrid durante el curso 1971-72. Murió en México en 1980.

Fuentes:

-         Escandell, Neus y Terradas, Ignasi: Història i Antropologia a la memoria d´Àngel Palerm. Barcelona, Publicacions de l´Abadia de Montserrat (1984).
-         Centro Documental de la Memoria Histórica. Entrevista realizada por Marisol Alonso, a Angel Palerm Vich, en México D.F. (1979). 81-I-II pho/10/esp.13.

FH

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